Y aunque ansiaba besarte
y sentir el calor de tu cuerpo junto al mío
preferí por mi bien y el tuyo
¡callar para no amarte!
Aún te veo a lo lejos y ansío buscarte
correr tras de ti y sellar en tus labios,
¡nuestro pacto de amor!
Sentirte en mis brazos
¡como algo que es mío!
como algo que nadie me podrá arrebatar.
Los dos dueños y esclavos el uno de otro.
Mas... es imposible, debo volverte la espalda
y cerrando los ojos, ahogar en mi pecho,
¡¡todo intento de amarte!!