que no es cierto
el gran amor
que ante todos juramos.
Que son huecas y vacías
las promesas mías...
Vacías y huecas,
las caricias tuyas...
Que jamás han sido ciertas
¡ni por un solo día!
ni tus caricias, ni las mías.
Y sin embargo seguimos ocultando,
nuestra triste verdad;
la verdad triste y dura
¡de saber que no nos amamos!
y sin embargo...¡tener que seguirte amando!